Si la oficina tributaria se comporta, por decir lo menos, de manera irregular, tienes varias herramientas reales para proteger tus intereses. Así es como funciona en la práctica:
1. Recurso de apelación pretérita: el primer paso
Primero conviene intentar resolver el asunto dentro del propio sistema tributario. La queja puede presentarse:
A una oficina tributaria superior (por ejemplo, a la Dirección de la FTS por región, si la disputa es con la oficina distrital).
A través de la cuenta personal del contribuyente, por correo o de persona.
Aspectos importantes:
- La queja puede presentarse en el plazo de un año desde el día en que se supo de la infracción.
- Es necesario indicar claramente con qué aspecto exactamente se desacuerda y adjuntar documentos de prueba.
- Si la queja no cumple con los requisitos formales, puede ser devuelta sin ser examinada.
2. Defensa judicial: si el procedimiento previa no sirvió
Si el servicio tributario no reconoció el error o usted no está de acuerdo con su decisión, la siguiente etapa es el tribunal.
Aspectos importantes a recordar:
- El plazo de la apelación a la corte - 3 meses después de que se le negó en el procedimiento preliminar.
- En el Tribunal se puede exigir que la decisión de declarar la nulidad fiscal, devolver los impuestos pagados en exceso o cancelar las multas.
- El Tribunal verifica no solo las violaciones formales, sino también la esencia de la disputa: si el impuesto tenía motivos reales para sus acciones.
3. Función del poder judicial
El Tribunal es la Última instancia donde todo se decide por ley. Los jueces no dependen del impuesto y consideran el caso objetivamente. A menudo, es en el Tribunal que se puede demostrar que el impuesto se ha excedido o aplicado incorrectamente la ley.
Consejos prácticos
- Guarde siempre copias de todos los documentos y correspondencia.
- Mantenga un registro de los plazos - son fáciles de perder, y restaurar después es difícil.
- Si el caso es complicado, es mejor contratar a un abogado que se especialice en disputas fiscales.
En general, el sistema ofrece posibilidades reales de defender sus derechos si actúa de manera competente y consistente. Lo principal es no tener miedo de discutir y usar todas las herramientas legales disponibles.